ASUNTO: ¿COMO VAN LOS BAVARIA MATCH?

...Ya es indicativo de estar 'en el ojo del huracán' que un modelo/serie de barco en concreto, despierte tantas pasiones y opiniones...

Si me permitís, creo que puedo dar mi opinión como propietario de uno, y tras haber navegado con él en un par de regatas de cierto porte.

Como ya se ha dicho en otro post, los Bavaria precisan de ciertos retoques menores para estar bien terminados, algo que debe hacer el propio armador al recibirlo: completar maniobra de cubierta (barbers, aparejillos,...), perfilar quilla y timón, añadir/quitar equipamiento según las preferencias particulares de cada uno, etc... Pues al ser una producción estrictamente de serie, da lugar a que te entreguen el barco sin/con algunas cosas vitales para ti...

En cuanto a su rendimiento en regata, si bien no conozco ni el 35 ni el 38, creo que los tres pecan de algo en común:

la dificultad que tienen de mantener la velocidad al 100%.

Debido a un diseño de quilla y casco ciertamente más extremo que en otros modelos, los Match son muy delicados de llevar al máximo en rumbos de ceñida, pues su exigente perfil de quilla (de borde de ataque vertical) les hace ser muy sensibles al trimado de aparejo y distribución de pesos. Aunque no es un hecho comprobado o que haya sido corroborado por el diseñador o fabricante, es algo que he contrastado ya con 3 armadores más de Match's, coincidiendo todos ellos en la dificultad de poder llevar el barco constantemente al 100% de su rendimiento.

Mi experiencia particular, tras haber disputado con él como primera regata la Copa del Rey, es que tiene mucha facilidad en dispararse en determinadas condiciones de mar y viento, para al momento siguiente, con una ligera variación de alguno de esos parámetros, quedarse clavado sin remedio. La sensación era muy desagradable, pues la tripulación no decidía en ningún momento cuándo el barco arrancaba o se paraba, sino que de repente notabas como la corredera subía 3-4 décimas, el barco andaba firme y sobre tiralíneas, y en definitiva estaba sobre sus polares.

Sin entrar a analizar otros factores que pudieron determinar nuestro bajo rendimiento (velas poco adecuadas, apéndices mal perfilados, hélice de 3 palas en vez de 2, palo mal trimado y que flexaba demasiado, tripulación inexperta,...), creo poder asegurar que el 42 Match es un pura sangre con piel de cordero, y su apariencia clásica y voluminosa no hace justicia a sus rendimientos entre boyas.
Tuve la fortuna de poder ver unas cuantas mangas desde la gommone durante la Copa del Rey, y puedo decir que me sorprendía ver a los barcos de cabeza de IMS600, todos ellos cajas de zapatos tipo Optimist (GS42R, JV42, BC41,...) con sus estrechas mangas y poquísimo volumen, luchar en tiempo real con el Yates 3, de aspecto muchísimo más 'crucero' que ellos, más alto, ancho y con menos palo, pero que les seguía como una garrapata allí donde iban. Su 11 en la general (por delante de Mtorres, Aifos, y demás) corroboran su buen andar.
No olvidemos que el barco no es de serie: está aligerado de interiores, quilla optimizada y palo de carbono, además de unas excelentes Toni-Tió Quantum Q-Carbono (no membrana, ojo). y sus tripulantes no son precisamente Pepitu Xisquet o Manel Cardona, claro...

Una semana más tarde se disputó la Ulysse Nardin, a la que nos invitaron a participar. Con una tripulación de emergencia, en la primera manga del viernes pudimos aguantar durante tres boyas al Yates 3: tuvimos la gran suerte de tener 12-14 nudos de viento, y acertar en las maniobras (casi todas). En el resto de mangas se repitieron las condiciones de poco viento de la Copa del Rey, y es donde nos quedábamos clavados...

Si bien tras acabar la Copa del Rey estaba muy preocupado -como armador- por el bajísimo rendimiento del barco, y sin saber por donde disparar, tras la Ulysse Nardin ya vi claramente sus puntos débiles y su altísima sensibilidad ante mar y viento, y la importancia de unas buenas velas cortadas para sus condiciones particulares.

Como ya he dicho, que nadie se lleve a engaño: los Match son barcos estrictamente de regata pero con interiores de crucero, lo que puede acabar siendo un hándicap si se busca un barco all-round, fácil de llevar, trimar y optimizar. Su diseño de casco no da lugar a engaños.

Son pura sangre, y como tal delicados y difíciles.